BOLETÍN DEL PROFESIONAL

Ejemplar 49 - Mayo/Jun 2004

 

 

The Bach Centre

Mount Vernon

Sotwell

Oxon

OX10 0PZ

England

 

 

Tel: 01491 834678

Fax: 01491 825022

www.bachcentre.com

 

Confidencialidad

por un BFRP, Reino Unido

¿Durante el proceso de la consulta decimos a nuestros clientes que la información que nos sea dada será manejada estrictamente confidencial, y qué es lo que realmente queremos decir con eso? ¿Queremos decir literalmente que todo lo que se diga quedará entre las cuatro paredes de nuestra consulta? ¿O estamos conscientes de la ética profesional y de la responsabilidad si la información divulgada revela que el cliente puede estar en peligro, y hacemos que el cliente esté consciente de nuestras limitaciones profesionales?

Recientemente pasé por una experiencia que hicieron surgir estos planteamientos. Se refería a una chica de 13 años llamada Clare. La tiranizaban en el colegio desde el primer día que ingresó a la primaria. La madre también había sufrido de lo mismo en el colegio, de tal manera que la ansiedad de la familia era altísima.

Clare optó por verme a solas. Le expliqué que cualquier cosa dicha sería tratada confidencialmente a excepción de que la información dada pudiera indicar que ella pudiera causarse daño a si misma o a terceros.

Parecía que entablamos una buena relación, y conforme fui observando y escuchando a lo que Clare me decía me hice la imagen de una chica inteligente, sensitiva y con una gran habilidad artística, que no lograba encajar en el ambiente y que luchaba por encontrar su propia identidad. Claramente había llegado al final de su resistencia. Describía sueños y visiones extrañas, ataques de ansiedad y sentimientos de culpa y se pegaba y arañaba a si misma. Después de más instigación mencionó que en los últimos meses había sufrido de pensamientos suicidas, pero que entraban y salían de su cabeza con mucha rapidez. Le pregunté cuándo había experimentado ese pensamiento la última vez.

Esta mañana, contestó ella.

Cuando llegamos al final de la consulta le recordé a Clare sobre el contrato verbal que habíamos realizado al inicio, por lo que le dije que desearía que su madre entrara para compartir con ella lo que Clare me había dicho. Fue una situación muy delicada, pero le expliqué que todo era por el bien de ella y que necesitábamos de claridad en cada una de las partes involucradas. También estaba consciente de que Clare era un menor, de tal manera que tenía una responsabilidad legal de informar a los padres.

Cuando hablé con la madre de Clare sobre los pensamientos suicidas de su hija, ya tenía conocimiento de ellos y se mostró aliviada de que el tema había salido a la luz. También tuve la impresión de que Clare necesitaba expresar estos sentimientos en un ambiente de seguridad. Les expliqué que necesitaría contactar con el Médico General de Clare y que el siguiente paso sería que ambas fueran a una cita con él. Llamé al consultorio y adicionalmente escribí una carta expresando mi preocupación; sólo pude contactar con el médico de guardia de ese día, ya que el médico de Clare se encontraba de viaje.

Después de que Clare visitara a su médico éste decidió que Clare no se encontraba bajo riesgo y le dijo que la apoyaría si decidiera dejar la escuela y optara por la posibilidad de recibir educación en casa. También alentó a Clare a que continuara conmigo y evidentemente observó que lo que hacía era una medida positiva de apoyo. Mantuve contacto telefónico regular con la madre de Clare para mantenerme al tanto.

Los remedios funcionaron muy bien en Clare. Se hizo más fuerte y más asertiva.  Los sueños extraños, pensamientos suicidas y ataques de ansiedad se fueron desvaneciendo gradualmente. Ella parecía más radiante y feliz. Podíamos discutir cada remedio con franqueza y respecto mutuo, y Clare podía darme información específica sobre cómo cada remedio individual le ayudaba. A ella también le gustaba agregar ella misma los remedios a la botella de tratamiento.

Clare avanzó en sus cursos  y aunque algunas de las muchachas que la asediaban todavía están alrededor, Clare había encontrando su propia identidad dentro del grupo de la escuela y como consecuencia la veo menos ahora.

Hay ocasiones en las que la experiencia de aprendizaje del cliente también se convierte en una lección para el terapeuta. Una vez me dijo Clare: ¿Sabe porqué me gusta venir a verla? Es porque me hace sentir especial'. Mi contestación fue: 'pero tú eres especial y tienes derecho a ser tu misma'. Aunque nunca había experimentado ser molestada de la manera como lo fue Clare, me sentí feliz de haber tenido la oportunidad de darle ánimos, porque yo también sufrí de aislamiento y desesperación y pude ver mucho de ella en mi misma.

Nota del Editor: El final de este relato nos trae a la mente el comentario del Dr. Bach, en el sentido de que 'cada uno de nosotros tiene comprensión con aquellos que se encuentran afligidos, y naturalmente es así, porque todos hemos estados afligidos alguna vez en nuestras vidas.'  Nos gustaría que compartieran otras experiencias que hayan tenido con referencia a este área tan delicado como lo es la confidencialidad. Favor de enviar sus ideas y comentarios a stefan@bachcentre.com.

¿Un caso para Supervisión?

por Lynn Macwhinnie BFRP, Reino Unido

Como Profesionales Bach frecuentemente constatamos lo simple, seguro y efectivaz que son las flores de Bach. Nuestros clientes nos brindan historias de la recuperación de su bienestar, muchas veces matizados con su entusiasmo para aprender más sobre el trabajo del Dr. Bach. Todo es muy motivante - pero la dinámica de las relaciones terapéuticas y educacionales con nuestros clientes no siempre son tan directas.  Y no es inusual que las ansiedades, preocupaciones y desdichas de los clientes se queden con nosotros, incluso después de que el cliente haya salido de la consulta.

"Nunca estaremos conscientes de lo poco que sabemos, hasta que empecemos a trabajar con clientes". Este comentario se escucha frecuentemente cuando los terapeutas complementarios empiezan a trabajar con clientes. El mundo del cliente es sólo de ellos, y a nosotros como terapeutas se nos permite echar un pequeño vistazo a través de la puerta que de otra manera estaría cerrada para nosotros. Sin que sea sorpresivo nos encontraremos muchas veces fuera de nuestras profundidades, o lo veremos como un reto o hasta podemos llegar a asustarnos. Estos sentimientos son reales y aunque sepamos que contamos con un apoyo inmediato en la caja de los remedios florales, también podemos llegar a necesitar otros tipos de apoyo para ayudarnos a encontrar el camino para que el cliente prospere y para acompañar y desarrollar nuestro propio manejo de la relación.

Aparentemente hay más de 40,000 terapeutas complementarios en el Reino Unido, y si el nivel de participación en el sistema de los cursos aprobados de la Fundación Bach es un indicador de una tendencia similar en otros países, entonces tenemos un gran número de terapeutas a nivel mundial. Esto es un desarrollo muy emocionante en el cuidado de la salud; pero para asegurar su crecimiento y valor, es esencial que cada uno de los que estén trabajando en este área hagan y sean lo mejor en  términos de proporcionar una consulta profesional.

Un desafío a esta meta es que muchos terapeutas complementarios (inclusive Profesionales Bach) trabajan de manera independiente y desde el hogar, sin ninguna conexión con centros de salud o colegas. Aparte de su propia familia y amigos, la única gente que ven de una semana a otra son sus clientes. ¿Con quién comparten sus experiencias de trabajo con los clientes? ¿Quién sabe cómo están manejando las limitaciones de la consulta profesional?

Hace varios años trabajaba como consejero matrimonial con la organización Británica Relate. La supervisión regular por parte de un colega experimentado era un requisito esencial, para trabajar con eficacia y ética con los clientes. (Cualquier miembro de un cuerpo de asesoramiento profesional sabe que la supervisión es una condición para su membresía). Ya he dejado Relate, pero no he dejado la práctica de la supervisión regular.  Era un proceso demasiado valioso para descartarlo; me mantiene en forma.

Así que hoy en día, en lugar de llevar algo de trabajo con un consejero sabio, traigo los temas y situaciones que se presentan en el transcurso de mi trabajo como un BFRP, como trainer y consultor en desarrollo de negocios. La supervisión es mi foro formal para sacar a la luz la dinámica de mis relaciones con grupos y clientes individuales; y una manera de explorar la eficacia y conveniencia de lo que estoy haciendo. Como mi supervisor escucha de manera eficaz y efectiva lo expuesto, también puedo observar en él las cualidades para llevar a cabo una buena consulta. Ella, entre otras cosas, me retará, cuestionará, dará consejos y me tranquilizará; y también proporcionará el espacio necesario para que yo deje salir cualquier tipo de sentimientos, tales como tristeza, enfado, desesperación y miedo, que pueden verse expuestos en mi trabajo. También me ayuda a ver si cualquiera de mis sentimientos (todos los tenemos!) han comprometido mi profesionalismo.

Esto no es terapia personal. Lo que sí es,  es un ambiente honesto, seguro y confidencial que me apoya para brindar una mejor consulta.  También significa que no estoy sola. Es una revisión de la realidad, un lugar para explicaciones y  responsabilidades propias. Esto es, si usted lo desea, una red de seguridad - tanto para mí como profesional, como para mis clientes.

La supervisión es un aspecto inherente de mi propio acercamiento para continuar con la Educación Continua (EC). Pero para muchos terapeutas complementarios, este espacio sostenido no está formalizado - principalmente, sospecho, porque la supervisión no es un concepto familiar, a menos que los profesionales tengan, por ejemplo, un asesoramiento en enfermería o un respaldo como homeópata.

Si usted fuera uno de los profesionales que no están familiarizados con la idea y valor de este tipo de apoyo profesional, sería interesante conocer cómo maneja los límites de una buena consulta. A continuación encontrará algunas preguntas para iniciar el proceso:

Nota del Editor: Nuevamente agradeceremos sus comentarios a este respecto. Favor de enviar sus respuestas o ideas a  stefan@bachcentre.com para incluirlas en una futura copia del Boletín.

Cartas

Nos gustaría que utilizaran este boletín para permanecer en contacto unos con otros. Si cualquier cosa maravillosa, divertida, interesante o  simple y sencilla les ha ocurrido en su trabajo con los remedios, o si tienen algunas preguntas que  los haya estado inquietando, o si simplemente desean decir hola, por favor escriban y cuéntenos.

Envíen su aportaciones a la Fundación, marcando claramente en su carta ' PARA SU PUBLICACIÓN '.

No podemos prometer imprimir cada carta en el boletín, pero aún y cuando no utilicemos sus aportaciones,  siempre nos encanta saber de ustedes.

 

 

Considero que el haber rellenado el formato de Educación Continua ha sido de ayuda. Me ha hecho reflexionar más sobre lo que hago exactamente para promover mi desarrollo y también me ayudó a enfocarme en lo que debería de hacer.  Los remedios continúan siendo la mayor parte de mi vida y estoy segura de que me han ayudado (casi a diario!) a mantener mi equilibrio y a manejar las situaciones estresantes que se presentan.

- Helen Finney BFRP, Reino Unido

 

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Página traducida y mantenida por Alexandra Landgraf, Profesional Registrado de la Fundación Bach