Actos de equilibrio

¡No es tan peligroso como sugiere la foto! - Pero hacerse y ser un BFRP (practitioner registrado) es como un acto de equilibrio.

Por un lado tenemos la creencia del Dr. Bach de que cualquier persona puede utilizar el sistema, y que los únicos requisitos necesarios son el amor y la compasión.

Por otro tenemos la expectativa de que los practitioners cuenten con una cualificación profesional para hacer lo que hacen.

Los mismos practitioners no siempre están de acuerdo sobre el punto de equilibrio.

En 2004 empezamos a pedir a los BFRPs a participar en la formación continua. Algunos sentían que era un movimiento demasiado grande del ideal de "amor y compasión".

Por el lado contrario, otros sostenían que los BFRPs deberían contar con entrenamiento en asesoramiento o psicoterapéutico o, al menos, adquirir las habilidades médicas suficientes como para diagnosticar y referenciar al paciente cuando requiera de intervención médica.

Nuestro intento por encontrar un punto de equilibrio implicó en concentrarnos en el rol que desempeñan los BFRPs.

Enseñamos que los practitioners no son asesores o psiquiatras o psicoterapeutas o médicos. Ni siquiera nos sentimos tan cómodos con la palabra "terapeuta".

La razón es que los practitioners Bach trabajan con un método de auto-ayuda. Debido a que el sistema es de auto-ayuda, los practitioners se parecen más a los maestros que a los prescriptores, más como entrenadores que médicos.

Esto significa que, a menos que los practitioners cuenten con otras habilidades, deberán tener muy claros los límites de la ayuda que ofrezcan.

Pero eso nos lleva al problema de si los practitioners no médicos están lo suficientemente cualificados como para reconocer que alguien requiere de otro tipo de apoyo. ¿Resultaría un entrenamiento, para detectar a personas con otras necesidades, de utilidad?

Creemos que la respuesta a esto es que, sí, resultaría útil.

Sin embargo ¿debería requerirse como parte de ser un practitioner registrado?

Antes de acordarlo, tenemos que tener en mente, que la mayoría de los BFRPs trabajan de manera informal los contextos cotidianos, donde los clientes no se encuentran en estados mentales extremos.

No queremos convertirnos tan profesionales como para que "el amor y la compasión" ya no sean suficientes, en aquellos casos en los que sí lo sea.

En algunas partes del mundo existe toda una escuela en la utilización de remedios, que quieren profesionalizar el trabajo con los remedios hasta tal punto, donde sólo se les permita a los psicoterapeutas practicar la terapia de Bach.

Esto no es lo que el Dr. Bach quería y es contrario a su ideal principal; que cualquier persona pudiera ser un sanador.

Eso no significa que cualquiera pueda curar lo que sea, claro - pero es un ideal que queremos mantener.

La mayoría de las dificultades emocionales las manejan las personas por sí solas, o con el apoyo cotidiano de la familia y amigos. Algunos pueden llegar a necesitar ayuda psiquiátrica.

Entre tanto hay mucha gente que puede llegar a necesitar algo más que un abrazo y una palmada en la espalda, pero muy lejos de necesitar ayuda psiquiátrica. Y es aquí donde se encuentra el BFRP clásico.

Pero también lo puede ser alguien que sea sólo sea un amigo o familiar, al igual que un psiquiatra.

El ámbito que abarca es grande.